11 abr 2012

"Más choros que vigilante"

11/04/2012
Varios vehículos han sido robados en las últimas semanas en el estacionamiento del Centro Comercial Puente Real, ubicado en Barcelona

Usuarios denuncian falta de vigilancia
Usuarios denuncian falta de vigilancia
A las 6:15 de la tarde del Viernes Santo, Francisco Durán se bajó de su camioneta, en el estacionamiento del centro comercial Puente Real, para dejar a su hija de12 años con una tía. La estaban esperando para entrar al cine.
Cerró el vehículo, activó la alarma y se aseguró que los seguros bajaran.
Entró al lugar y después de ver que su chama estaba con su tía, se devolvió.
Apuntó con el control y abrió el carro. Cuando se sentó, notó que la guantera estaba abierta y que le habían desprendido la careta del reproductor. Sorprendido salió y revisó todas las cerraduras. Ninguna estaba forzada.
A pocos metros vio a un vigilante y lo llamó para notificarle lo que había sucedido. Él lo que le respondió fue: “Señor, qué le puedo decir, mis compañeros como que se agarraron estos días de vacaciones y yo no puedo vigilar todo el estacionamiento”.
Indignado, Francisco se dispuso a regresar a su casa cuando se topó con una doña a quien también le había ocurrido lo mismo. Le abrieron su carro sin romperle un vidrio.
Aparentemente fue con un control universal.
Semanas antes también se registró otro robo en el lugar. Esta vez quien lo contó fue un taxista que se detuvo para dejar a unos pasajeros en la entrada del centro comercial.
“Hace un mes, la familia de un amigo y la mía decidimos venir al cine. Nos estacionamos distanciados. Después de las tres horas y pico que estuvimos dentro del mall, mis panas se dieron cuenta de que su carro no estaba y obvio, todo estaba pelado porque ya eran más de las 10 de la noche”.
El chofer mencionó que sólo durante el primer mes después de inaugurado, colocaron vigilancia en el Puente Real, y a medias.
“Tenían un talonario y anotaban la placa de los carros que pasaban y cuando se les acababa el papel, se iban, y en la salida no había nadie que recibiera el ticket.
Vigilancia camuflada
El lunes después del asueto de Semana Santa, el centro comercial no estaba tan concurrido.
En todas las filas se podían observar espacios vacíos entre los pocos vehículos que estaban estacionados.
Tres hombres en bicicleta y vestidos de civil hacían recorridos por el parqueadero, entre los carros, y más de uno se alarmó por la presencia de los sujetos.
En la parte de atrás del mall estaban dos uniformados y ellos afirmaron que los ciclistas formaban parte del personal de vigilancia, pero por falta de recursos no habían podido comprarles uniformes. Fabiola López fue otra víctima del hampa en el nuevo lugar de recreación y sugiere a la directiva del centro comercial que contraten a una empresa privada que resguarde tanto la integridad de los usuarios como de los vehículos que aparquen allí, porque si no, van a quedarse sin visitantes.
“No quiero discriminar, pero esto fue un buen proyecto y los dueños sabían que construirían entre barrios que por fama se sabe, que no son muy sanos. Así que lo más lógico es que refuercen la seguridad para evitar problemas”.
Refiere que si no consiguen los recursos, empiecen a cobrar una tarifa para todos los que entren en carro, porque si no lo hacen, los malandros van a invadir hasta la parte interna del centro comercial.

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